Reglamento de Regatas
Black Flag (Bandera Negra)
por Juan Carlos Soneyra
Especial para la flota
Optmista - Partida con Bandera Negra.
Motivado por un hecho real escribí un artículo
descriptivo de las posibles situaciones que se podían suceder en la partida de
una regata con Bandera Negra.
Interpreté las reglas usando mi sano juicio y presenté un
completo panorama del tema. Alguien recogió lo expresado y lo consultó con la
máxima autoridad londinense especialmente preparada para dar respuestas y fijar
criterios.
En algunos casos interpreté acertadamente sobre los modos de
acción y en otros metí la pata, de modo que este nuevo artículo refleja el
exacto pensamiento de los popes de las reglas con respecto al tema de la Bandera
Negra en la partida.
Supongamos una partida donde el Oficial del Día decide
aplicar la regla de la Bandera Negra como se detalla en la regla 30.3.
Tres segundos antes de la partida el yate A es embestido en
popa por el yate B y proyectado sobre la línea de partida vulnerando la regla
30.3. La Comisión de Regata hace una Llamada General y muestra en una pizarra
el número de vela de los infractores, entre ellos el yate A. El yate A protesta
al yate B.
Primera Pregunta: ¿Puede el yate A participar en la
próxima largada de esa regata?
Respuesta: No puede, la regla 30.3 se lo impide. Si lo
hace figurará como DND.
Segunda Pregunta: ¿El yate A puede pedir
reparación?
Respuesta: Sólo si el yate A logra a través de una
protesta que el yate B sea penalizado por infracción de la regla 2 -
Navegación Leal, o que resulte infractor de la regla 69.1(b) Grave Mal
Comportamiento o que demuestre que fue físicamente dañado por el yate B. A
pesar que su posición final fue materialmente perjudicada por una falta que no
le es propia (lo empujaron de atrás) no hay falta alguna atribuible a la
Comisión de Regata que amerite una reparación y la identificación del
participante como infractor fue correcta de manera que no hay frase de la regla
62.1 que pueda aplicarse para encarar una reparación. De cualquier manera si la
Comisión de Protestas exonera al yate A por haber sido compelido a vulnerar una
regla y no toma decisión con respecto al yate B, el yate A calificará como DNS
en lugar de BFD. ¡Viva la diferencia!
Tercera Pregunta: Volviendo al caso inicial. El
yate A es el único pasado, perfectamente identificado y no hay Llamada General.
¿Algo le prohibe continuar en regata?
Respuesta: No. Para evitar ser clasificado como BFD
debe existir una audiencia en la cual la Comisión de Protestas exonere al yate
A de acuerdo con la regla 64.1(b) después de encontrar probado que el yate B
compelió al yate A a infringir la regla 30.3. La Comisión de Protestas no
puede exonerar al yate A sin una audiencia, ni aún en el caso que el yate B se
retire de la competencia en reconocimiento de la infracción de la regla 12 o
realice las penalidades alternativas asumiendo su culpabilidad. El yate B
obligó al yate A a violar la regla 30.3 pero no lo obligó a vulnerar las
reglas 28.1 - Navegar el Recorrido, ni la 29.1 - Del Lado del Recorrido en el
Momento de la Partida, de manera que será clasificado OCS. El yate A debió
regresar y partir correctamente para poder clasificar de otra manera.
Pregunta Cuatro: Con relación a la pregunta
anterior. ¿El yate A tiene derecho a reparación aún en el caso que la
Comisión de Protestas no indique una Llamada Individual como lo establece la
regla 29.2?
Respuesta: Si el yate A debe cumplir con la regla 29.1
y él no está seguro si está pasado o no debe confiar en las indicaciones de
la Comisión de Regata y las señales que el Oficial del Día produce (remitirse
al Caso 31 de las Casos Interpretativos). Si la Comisión de Regatas no señala
una Llamada Individual para informar al yate A que está del lado del recorrido
de la línea de partida en el instante de la largada, aún en el caso de una
partida con Bandera Negra, el yate A tiene derecho a una reparación por
aplicación de la regla 62.1(a) si en audiencia logra demostrar que fue obligado
a quebrantar la regla 30.3. Recibirá una exoneración y será clasificado en su
puesto de llegada.
¿Sorprendidos? No tanto como yo, pero les aseguro que es la opinión de los
mentores de Londres. Ténganlo en cuenta en la próxima Bandera Negra.
Hasta la próxima.
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