Medicina de la Náutica
Náutica y Radiación Solar
por el Dr. Héctor de Ezcurra
Con una simple prevención, podemos lograr que la radiación solar no
llegue a ser un problema.
Ahora que en Noviembre se hace evidente que el sol, en
nuestras latitudes, tiene una intensidad considerable, veamos qué dicen los
especialistas sobre sus efectos y su prevención.
Muchos gustan tener un tono bronceado en la piel y
asocian la náutica deportiva con el ámbito ideal para obtenerlo. Especialmente
en monotipos de regata chicos, el ámbito de la regata no parece ser el momento
indicado para tomar sol. En esas circunstancias, el sol puede llegar a ser más
un problema que un beneficio. Aún sin sufrir insolaciones, (por estar habituados
al sol y exponernos regularmente), la exposición conlleva indefectiblemente
envejecimiento de la piel. Éste, junto con la deshidratación, las arrugas y las
manchas, son el daño más frecuente que ella sufre, y no es necesario tener miedo
al cáncer de piel (que también existe y que para determindados tipos de piel es
una realidad no tan lejana) para tener un mínimo cuidado.
Lo que médicos deportólogos y regatistas de Laser, como los Dres. Ben Tan y
Michael Blackburn recomiendan es, antes que nada, navegar siempre con anteojos
(con el filtro UV correspondiente) y con gorro con una buena visera. No sólo
tendremos mejor visibilidad, sino que protegeremos nuestras córneas del
pterigion (crecimiento anormal de la conjuntiva que invade la córnea
y que progresivamente opaca la visión, ver foto), y junto con el gorro, también
estaremos defendiendo la piel de los párpádos, frente y sienes.
En el caso de navegar en barcos grandes, son ideales los
sombreros de ala ancha (como el que tengo en la foto de arriba), ya que proveen
de sombra a toda la cara y, por momentos, gran parte del cuello.
¿Qué hacer con la piel restante? Del cuello para abajo,
usando un hiking, una polera de Lycra y botas de neoprene, es poca la que queda
expuesta: un poco las piernas, entre las botas y el hiking, los dorsos de las
manos, el cuello, orejas, mentón y los ambos lados de la cara. Todo lo que no
podamos tapar, sufre el embate de la radiación ultravioleta, multiplicada en los
deportes náuticos, por el reflejo en el agua. Es ahí donde entran en juego los
bloqueantes UV.

Si estuviéramos en la playa, o en una pileta, donde podemos repetir
tranquilamente la aplicación del filtro, podríamos usar filtros con Factor de
Protección Solar (SPF) más bajo, pero siendo las regatas un ámbito donde , una
vez que uno ya está en el agua, no suele tener tiempo para dedicarle a estos
asuntos, los especialista recomiendan utilizar filtros de muy buena marca, de
mucha duración y de alto SPF.
Ejemplos: "Anthélios XL 60",
de La Roche-Posay o "Avène 60", de Laboratoires
Dermatologiques Avène, o productos de calidad similar, como "Hawaiian Tropic",
etc.. Pese a que son productos relativamente caros (de $50 a $70/envase), rinden
por la poca cantidad que se utiliza y por lo duradero del efecto. Al aplicarlos
sólo una vez, a medida que de a poco se van perdiendo por el rozamiento y la
transpiración, los especialistas aseguran que pese al SPF tan alto, igualmente
la piel tomará color, sin sufrir una excesiva agresión .
Los beneficios de esta sencilla prevención, se notarán
tiempo después, cuando hayamos podido navegar durante años y años sin que por
ello terminemos representando una edad mucho mayor a la que figura en nuestro
documento.
(Patrón de Yate, Médico,
Especialista en Psicología Médica y en Psiquiatría,
Psicoterapeuta)
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