Geocaching
por Marcos Andreini
En palabras simples, GEOCACHING es una “Búsqueda del Tesoro” muy particular
en donde se combinan aire libre y tecnología. Este deporte consiste en buscar un
“Cache” o tesoro oculto por otros practicantes de la actividad, usando un
receptor GPS y un conjunto de coordenadas que indican la ubicación del mismo. El
lugar donde se encuentre oculto el “cache” determinará la dificultad y los
niveles de aventura a los que hay que enfrentarse.
Un poco de Historia.
El GPS o Sistema de Posicionamiento Global está compuesto por una red de 24
satélites (NAVSTAR) propiedad del Departamento de Defensa (DoD) de los EEUU.
Estos satélites envían continuamente señales de posicionamiento, y en base a
ellas un receptor GPS puede determinar su posición en la tierra por
triangulación, con una precisión de hasta 6 metros, dependiendo de la geometría
de los satélites en ese momento.
Antes del mes de Mayo de 2000, las señales del GPS estaban intencionalmente
degradadas en +/- 100 metros para evitar su uso en fines bélicos. En esa fecha,
el Gobierno de EEUU decidió suspender esta degradación (llamada Selective
Availability), como manera de fomentar el uso del GPS en fines civiles y
pacíficos en todo el mundo.
Esto no solo benefició a los usos tradicionales como la navegación por aire
y superficie, telecomunicaciones, exploración minera, posicionamiento de
móviles, etc., sino que además le dio cabida a este nuevo deporte llamado
Geocaching.
El primer “cache” (tesoro) fue puesto por un norteamericano, el señor Dave
Ulmer en las cercanías de Portland, Oregon, EEUU el 3 de Mayo de 2000. Tres días
después, dos personas que leyeron sobre el cache en el newsgroup
sci.geo.satellite.nav, lo encontraron y registraron su nombre en la bitácora. De
esta manera nació el Geocaching.
Reglas. Tipos.
Es difícil decir si el Geocaching es un deporte en sí, o simplemente una
actividad al aire libre, ya que dependiendo de donde esté oculto el cache, la
búsqueda puede ser desde una corta caminata, hasta una expedición a través de
terrenos difíciles donde son necesarios conocimientos de montañismo, kayak,
orientación, escalada, etc.
Como deporte nuevo, sus reglas son muy simples:
1. Hay que obtener las coordenadas y la descripción del cache que se va a
buscar, en alguna comunidad de geocaching, como por ej.
www.geocaching.com
2. Encontrar el cache
3. Tomar algún obsequio del cache
4. Dejar un obsequio en el cache
5. Registrar la visita en la bitácora
6. Registrar el “encuentro” en la comunidad de geocaching
Además de disfrutar de la aventura de la búsqueda, los paisajes y lugares,
resulta agradable recibir un regalo de un desconocido dejando a su vez un
obsequio para otro desconocido.
Dado que es una actividad para toda la familia, debemos dejar artículos
seguros y apropiados para cualquier persona. No se debe dejar alcohol, drogas,
explosivos, material de contenido político u ofensivo, etc. Los alimentos
tampoco son apropiados ya que pueden deteriorarse o ser encontrados y consumidos
por roedores.
Hay distintos tipos de caches, y la lista sigue abierta a la creatividad de
los participantes. Algunos ejemplos son:
• Tradicional: usualmente compuesto por una caja plástica con obsequios y un
registro de visitantes.
• Multi-cache: el primer cache da las coordenadas (o parte de ellas) del
segundo cache, y a su vez éste contiene las del tercero, y así sucesivamente.
También se usa que múltiples caches den pistas sobre la ubicación del cache
final.
• Cache virtual: este cache corresponde generalmente a un hito existente,
tal como una estatua o una lápida. Para registrar el encuentro se debe responder
a una pregunta sobre el hito como prueba de que se estuvo allí.
El Equipo.
No se requiere de mucho equipo para practicar el geocaching. Basta con un
receptor GPS portátil, que se puede obtener desde poco más de U$S 100 (modelos
básicos), sumado a un sano espíritu de aventura. Es todo lo que hace falta.
Si nos aventuramos en la búsqueda de caches sobre terrenos difíciles,
tengamos en cuenta llevar el equipamiento adecuado (calzado cómodo, abrigo,
sobrero, etc.). Hay caches que pueden requerir habilidades especiales como
montañismo o buceo, o que pueden tomar más de un día para encontrarlos.
Es recomendable llevar también un mapa y una brújula para establecer la ruta
más apropiada, o haberla programado con anterioridad en una PC y transferido al
GPS.
(Son muy recomendables los GPS con Cartografía de fondo).
La Búsqueda.
La búsqueda de un cache se inicia en algún sitio web de geocaching, donde
están las coordenadas y la descripción de los caches de la zona. Normalmente hay
que ubicar el cache en el mapa y dirigirse hacia su ubicación, pero siempre
teniendo en consideración que el GPS indica la ruta directa sin tomar en cuenta
las características del terreno.
Una vez que se encuentra el lugar indicado por el GPS, el cache estará en un
radio de pocos metros que dependerá de la precisión estimada que nos indique el
aparato debida a la calidad de señal recibida en ese momento. De ahí en
adelante, hay que buscarlo en las piedras, árboles, enterrado, en fin, en algún
buen escondite cercano.
Hay caches que se encuentran fácilmente y otros que pueden requerir varios
intentos para encontrarlos. En todo caso, no hay que desanimarse y disfrutar del
viaje y de la búsqueda.
La Recompensa.
Podemos encontrar de todo en un cache. Pequeños juguetes, libros, monedas
extranjeras, música, adornos, en fin, lo que algún desconocido haya dispuesto
dejarnos como obsequio. Sin embargo, la recompensa para muchos es simplemente
encontrar el tesoro buscado, la aventura de llegar, o visitar un lugar que de
otra manera no se hubiera conocido.
El Espíritu.
El Geocaching es una actividad practicada generalmente por amantes de la
naturaleza y las actividades al aire libre. La búsqueda es más bien una excusa
para salir, conocer lugares, estar en contacto con la naturaleza y desarrollar
habilidades deportivas.
Este espíritu ecológico debe llevarnos a la práctica de preservar siempre el
medio ambiente. Es importante que al aventurarnos por lugares silvestres nos
acostumbremos a no dejar huellas, cuidemos la naturaleza y nos mantengamos lo
más posible dentro de los senderos para evitar impactar las áreas vírgenes.
Dónde practicar.
A pesar de que el deporte es muy reciente, existen hasta hoy (01/12/2004)
131.981 caches activos en 212 países en todo el mundo. Las cifras para
Sudamérica son pequeñas, pero crecen día a día.
El geocaching no sólo se trata de buscar, sino también de esconder caches.
(¿Cómo esconder caches? Visitar:
www.geocaching.com).
Recomendaciones.
- Tomar las mismas precauciones que cuando vamos a hacer una caminata o
alguna actividad relacionada con las áreas silvestres.
- Avisar a alguien adonde nos dirigimos.
- Llevar un mapa, agua, protector solar y una linterna por si nos sorprende
la noche. Si es posible una brújula, recordemos que el GPS es un aparato
electrónico y como tal puede dañarse (caídas o golpes) o pueden agotarse sus
baterías.
- No subestimar el tiempo de viaje, ya que las distancias que nos indica el
GPS son en línea recta (salvo programación anticipada de la ruta a seguir).
- Elegir los caches de acuerdo a la dificultad y a nuestras propias
capacidades y las de aquellos que nos acompañan.
- Es conveniente familiarizarse con la zona a través de un mapa topográfico
e identificar los posibles obstáculos y peligros.
|