Fotografía
Fotografía a Bordo
por el Dr. Héctor de Ezcurra
¿Es Ud. de los que
han pensado: "¡Qué imagen para una foto!, ¡lástima
que se me mojaría la cámara!" ? Hay maneras de llevar
su cámara fotográfica o de video preferida en sus cruceros o
regatas sin arruinarla. Veamos algunas.
Para quien le gusta la fotografía
(o el video) y navega, muchas de las ocasiones para una buena
foto o una buena toma, se dan justamente, cerca del agua (a
bordo, en la playa, un muelle o escollera, etc.). El agua, (sobre
todo la salada), la arena, el polvo, etc., han sido,
habitualmente, enemigos naturales mortales de cámaras y videocámaras.
Sobre todo para las cámaras modernas, en las cuales hay muchos
elementos electrónicos, pueden bastar unas pocas gotas de agua
de mar para dejarlas fuera de acción para siempre. Quizás
recordemos con nostalgia alguna cámara perdida justamente a raíz
de un remojón.
Todos hemos sacado fotos a bordo
en esos días de poco viento y poca ola, donde las condiciones
meteorológicas nos daban ánimo para sacar nuestra cámara del
bolso con el propósito de llevarse un buen recuerdo de una
navegada o de un crucero. Pero las imágenes a bordo, justamente
se ponen más interesantes en aquellas situaciones donde la
meteorología no es tan amistosa. Si miramos las fotos que más
nos impactan en las revistas de náutica, (esas de barcos
escorados, con olas rompiendo en la proa, o spinnakers al ras del
agua), esas imágenes son justamente las tomadas en condiciones
de abundante viento y ola, es decir: de salpicaduras aseguradas.
Por lo tanto, antes de llevar la cámara a bordo, hay que
resolver el tema de cómo hacerla compatible con el agua.
Las soluciones más a mano son dos:
-
conseguir una protección
para una cámara normal, o
-
conseguir una cámara
especial, que soporte el agua.
1) Protección para cámaras.
La solución casera: no es
la que más protege, pero es la más barata (¡mientras no se
moje la cámara!).
Para cámaras réflex, se
toma una bolsa de plástico transparente y fuerte, se le hace un
agujero donde entre justo el lente. Se coloca la cámara adentro,
con le boca de la bolsa hacia abajo, y se ajusta el borde del
agujero para el lente al perímetro del mismo, con unas bandas elásticas,
cuidando de que el plástico no obstruya la visión. En el visor
posterior se recorta también un agujero y se coloca otra banda
elástica. Este primitivo sistema nos pemite meter la mano por
abajo y sostener y manipular la cámara, protegiéndola así del
aire con salitre de la playa o de a bordo, de la arena o de
salpicaduras leves. Es la típica de los fotógrafos de la playa.
La parte inferior de la bolsa eventualmente puede cerrarse con un
nudo o con "duct-tape". Para algunas pocas fotos en la
playa o a bordo con buenas condiciones climáticas, alcanza. El
borde del lente no queda protegido ni tampoco la cámara si
nuestras manos tienen arena, sal o restos de crema; ni hablar si
se sumerge. Entre paréntesis, sea para la playa y el barco, o
no, para protección del lente de la cámara contra rayaduras, así
como para la mejor calidad de las fotos con mucho sol, es
aconsejable tener siempre puesto un filtro de rayos ultravioletas.
Para cámaras compactas,
puede intentarse la solución de la bolsa plástica si hay donde
ajustar las bandas elásticas, lo que sólo es posible en algunas
cámaras compactas con zoom que no sea retráctil.
En Norteamérica y Europa, (en
Buenos Aires no pude conseguirlas), se pueden comprar fundas
protectoras contra el agua hechos de PVC laminado, por ejemplo
las fabricadas por "Ewa-Marine" en Alemania. Los
principales tipos son:
-
Las llamadas "cape"
(capa), parecidas a la versión casera (pero bien hechas),
vienen con vidrio frontal con visera, y abertura inferior
que puede cerrarse. Pese a que no deben sumergirse, son
totalmente impermeables (excepto en su parte inferior).
Para una cámara réflex, cuestan desde U$S 75 hasta 100,
dependiendo del tipo de cámara, flash, zoom, etc.
Las llamadas "underwater housing"
(estuches sumergibles, ver foto), son bolsas de PVC
laminado, que cierran herméticamente, y que permiten
tanto la fotografía subacuática como la de afuera del
agua. La cámara se acciona a través de una especie de
dedo de guante o de un guante completo, (según la cámara
sea automática o manual). Para una cámara réflex,
dependiendo que sea automática o manual, que tenga zoom,
flash, o no, el costo va desde U$S 125 hasta U$S 225.
Para una compacta habrá que calcular entre U$S 50 y U$S
70.
-
Ofrecen la ventaja, incluso,
de que pueden flotar, (dependiendo de la cantidad de aire
que uno les ponga). Los estuches sumergibles tienen la
ventaja de permitirnos acceder, además de a la fotografía
náutica, al mundo de la fotografía subacuática que,
fuera de nuestro Río de la Plata, en piletas, lagos y en
el mar, es algo sumamente atractivo. Para fotografia
submarina con cámaras compactas, también pueden
conseguirse los estuches sumergibles de origen inglés "Aquapac".
Vienen en dos tamaños (para cámaras compactas grandes y chicas).
En todos los casos
de estuches, siempre es útil introducirles paquetes de silica-gel,
(un disecante que viene en el envase de diversos
productos electrónicos o quepuede comprarse
especialmente), que absorba la humedad por la condensación
que se puede producir en el aire dentro del estuche, por
efecto del agua fría sobre sus paredes. También es muy
importante, antes de abrir el estuche, el enjuague con
agua dulce y el cuidadoso secado.
-
Hay también otros tipos de
estuches para fotografía submarina profesional, que son
rígidos, muy sofisticados, a medida de cada modelo de cámara
en particular, preparados para conectar todo tipo de
accesorios, flashes, etc., y cuyo costo es muy alto (desde
U$S 800 a 2.000, en EEUU).
2) Cámaras que soportan el
agua:
Si no tenemos una cámara o si
queremos tener una segunda cámara para fotografía de a bordo
las hay de dos tipos especialmente útiles:
a) Las cámaras resistentes a
las salpicaduras, ("splashproof") como la "Canon
Sure Shot A-1", (ver
imágen de la derecha),
una cámara
compacta autofocus, con un lente de 32 mm, que cuesta desde U$S
130 (EEUU), y hasta $185 o $300 (casas de fotografía locales). (También
hay una versión sumergible.) También hay una serie de modernas Minolta:
las "Xtreem GX-1, GX-2 y GX-3", (ver imágen de la
izquierda), de novedoso diseño y sistema de película APS, (que
en la Argentina, por ahora está todavía poco desarrollado, lo
que encarece y complica el revelado). Ultimamente hay modelos
resistentes al agua de Konica, Olympus y de varias otras marcas.
b)
Las cámaras sumergibles ("waterproof").
Hay una enorme variedad de precios y calidades.
1) Las más económicas son las
descartables, como la "Fujicolor QuickSnap Waterproof 800",
la "Kodak Max Waterproof One-time-use-camera", o
la "Kodak Aquatic" (ver foto), que
valen unos $15 (por ejemplo en Unicenter). Tienen foco fijo, ópticas
de plástico (lo que disminuye la calidad de las fotos), y
ninguna sofisticación, pero, además de económicas, son
livianas y prácticas.
2)
Luego vienen las cámaras compactas, como las "Sealife",
"Sea & Sea", "Bonica", "Epoque",
que varían entre U$S 70 y 180 (en EEUU). De audaz diseño es la
la "Minolta Xtreem GX-4", (ver foto), con
sistema APS, como también tiene la "MINOLTA Vectis
Weathermatic Zoom", (ver foto de la
izquierda), un
pocomás sofisticada, que cuenta con un pequeño zoom de 35-50 mm
y sistema de película APS, costando en EEUU unos U$S 300. Otra
buena cámara y muy moderna es la "Canon Elph Sport
Waterproof APS" (unos U$S 200 en EEUU, ver foto de
la derecha), que es waterproof y shockproof.
3) También totalmente sumergibles, opciones prácticas para trabajar con imágenes digitales
son:
Sea Life
Digital SL121
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Caplio 400G de
Ricoh
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Sony DSC-60U
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4)
También digital, pero no totalmente sumergible (aunque sí resistente a
salpicaduras, nieve, etc.), es la pequeña Olympus Stylus 300 Digital.
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5) Finalmente están las cámaras réflex subacuáticas profesionales, (como ejemplo, podemos
mencionar a la "Nikonos"), que puede llegar a
costar unos U$S 3.000.
El caso de las Videocámaras
Al igual que para las cámaras
fotográficas, puede intentarse la solución casera. Sino, "Ewa
Marine" o "Aquapac" tienen capas y estuches
sumergibles. Hubo una época en que se hicieron videocámaras
resistentes al agua. Hoy se opta por las comunes, agregándose el
estuche o la capa.
Links de interés en Internet
Para averiguar sobre modelos y
precios, puede buscarse en:
"El truco de la manzana"
Así que finalmente estamos listos.
Tenemos un estuche para la cámara o una cámara resistente al
agua. El primer día de viento y olas, sacamos a relucir nuestro
nuevo equipo. Nos preparamos para sacar una foto de los
tripulantes tomando unos rizos y ¡zaz!: una ola nos salpica. Nos
tranquiliza recordar que a la cámara no le pasará nada, pero:
"¿Cómo hacer para eliminar esas antipáticas gotas de la
lente y que no me arruinen la foto?" Ahí es donde entra
en juego "el truco de la manzana", un secreto
que me contó un fotógrafo navegante. Se corta un pedazo de
manzana y se lo pasa por el lente. Se deja secar un rato. No se
sabe qué es lo que tiene la manzana que permite que las gotas
resbalen rápidamente por la lente y no permanezcan
obstaculizando la visión. El efecto dura unos 20 minutos, tras
los cuales habrá que ir bajo cubierta, secar bien el lente,
pasarle otra vez la manzana y dejar secar. Hay productos en spray
que cumplen la misma función, pero no se puede comer lo que
sobra, ni tienen vitamina A.
Me preguntarán: "¡¿Y?!
¿¿Funciona??". ¡Habrá que probarlo!
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