Medicina de la Náutica
La Cinetosis
por el Dr. Héctor de Ezcurra
Al
igual que con la insolación o cualquier otro problema médico
común de los que suelen verse a bordo, también con el "mal
de mar", mareo o, más correctamente, la cinetosis,
etimológicamente: "enfermedad por movimiento" ,
("motion sickness", en inglés),
pueden tomarse sencillas medidas de prevención que eviten que
nos tome por sorpresa y nos eche a perder un crucero.
Muchos de los que navegan han sufrido
alguna vez esta conocida secuencia de síntomas, que empieza con
palidez o mal color en la cara, bostezos, cansancio, transpiración
fría, aceleración del pulso y de la frecuencia respiratoria, a
veces inestabilidad, dolor de cabeza, irritabilidad, y finalmente
náusea que puede terminar en vómitos. En síntesis, una
experiencia bastante desagradable que a más de uno le arruinó
el entusiasmo por crucerear.
Es importante saber que no se
trata de una cuestión de cobardía, falta de coraje o de
experiencia, ya que cualquiera, (de acuerdo a su predisposición
constitucional y la situación en particular), puede llegar a
marearse, le puede pasar a un novato o a un skipper de la
Volvo Ocean Race.
Como de cualquier cosa que uno
quiere modificar, es útil conocer su causa y su mecanismo de
producción. Es que estrictamente no es una enfermedad, sino la
reacción natural de un Sistema Nervioso Central (SNC) sano,
frente a una situación para la cual fisiológicamente los
humanos no fuimos diseñados: estar dentro o sobre objetos en
movimiento, (barcos, automóviles o aviones). La causa, en
realidad, no es sólo el movimiento, sino los conflictos que se
producen entre las informaciones contradictorias que recibe dicho
SNC de los distintos sistemas perceptivos relacionados con el
equilibrio, nuestra posición en el espacio y el movimiento.
Estos sistemas normalmente trabajan juntos, en una compleja
integración de informaciones que vienen de los órganos
vestibulares (en el oído), de los receptores de presión de la
piel, de las articulaciones y de los músculos. Cuando la vista
no percibe el mismo movimiento que percibe el resto de los
sistemas; entonces el SNC reacciona activando el centro de la náusea.
Cuando leemos a bordo de un barco en movimiento, o si estamos
bajo cubierta, no percibimos visualmente el movimiento que los
otros tres sistemas si detectan, creándose un conflicto de
percepciones. Por eso esto es infrecuente a bordo de un barco
sin cabina. Quizás el
movimiento que más influya es el de aceleración vertical (que
es más marcado en proa).
El proceso se ve facilitado por un
exceso de frío, de calor o de ansiedad.
También hay un importante
componente sugestivo que actúa, para bien, ("Ya tomé la
pastilla: ahora no puedo marearme "), o para mal, ("Siempre
me mareo"), también cuando a bordo hay una excesiva
preocupación y atención puesta en este tema. Marearse, en
realidad, debería tomarse como algo natural, un "gaje del
oficio" de navegante, que no es el fin del mundo para nadie.
El mareo de hoy puede servir para aprender las medidas
preventivas para mañana. Incluso se puede aprovechar la incómoda
situación para afrontar el desafío de tratar de seguir
cumpliendo la tarea que se espera de uno a bordo, y para
descubrir hasta qué punto se la puede hacer. Frente a este círculo vicioso
autosugestivo, hay que saber que es muy posible que cumpliendo estrictamente
todas las recomendaciones comentadas, es muy posible evitar el mal rato.
Por otro lado, si el cuadro se va a dar,
usualmente será en las primeras horas o días a bordo. Después
de unos días se produce un acostumbramiento y se adquieren las
"piernas de mar", que consisten en un
acomodamiento postural automático que acompaña al movimiento
del barco. Cuando esto persiste luego del desembarco, (a veces de
manera desagradable), se lo llama "Mal del Desembarco".
La mayoría de los casos de
cinetosis son leves y autotratables. Sólo si los síntomas
aumentan progresivamente, si persisten varios días, si la
deshidratación es importante o si la situación se complica con
otros problemas clínicos, habrá que consultar un médico. Lo
habitual es que al poco tiempo de cesar el movimiento que la
causa, sobreviene una mejoría y no es raro que mientras se toman
amarras o se desembarca, los que hasta hace unos minutos estaban
mareados, ya estén pensando en qué van a comer.
Prevención:
Consiste en: A) Medidas
Preventivas Generales, B) Medicamentos Anticinetósicos y C) una
variada lista de Otros Recursos.
A) Medidas preventivas generales
1) Antes de la exposición al
movimiento:
-
La noche anterior no tome
alcohol y, (sobre todo), descanse bien. Se dice que si ya duerme a
bordo, mejor.
-
Por la mañana no desayune
con café ni con mate, (ya que son estimulantes del SNC,
incluido el centro del vómito).
2) Durante la exposición al
movimiento:
-
Tome siempre mucho aire puro,
respirando profundo pero lento. No fume. Evite estar
donde se fuma, donde llegan los gases del escape o malos
olores (especialmente de vómito).
-
Manténgase donde menos se
mueva el barco: lo que generalmente es a popa, de pie
sobre la línea de crujía, en un lugar que no sea alto.
Mire hacia delante, manteniendo siempre contacto
visual con el horizonte y otros puntos distantes fijos.
Si hay riesgo de mareo evite estar bajo cubierta.
-
Afloje los hombros moviéndolos
para adelante y para atrás, tome conciencia de su
rigidez postural y aflójese. Intente adquirir las "piernas
de mar", no luchando, tenso, contra los
movimientos del barco, sino acomodándose a ellos,
como lo hace el compás magnético con su mecanismo cardánico.
-
No lea. Trate de no enfocar
la vista cerca (instrumentos, cartas), ni mirar con
largavistas, más allá de lo indispensable.
-
No tenga el estómago
demasiado lleno ni demasiado vacío. Coma, de a poco,
alimentos sin grasa, que no estén muy condimentados ni
tengan olores o gustos muy fuertes. Que sean de fácil
digestión y de consistencia más bien pastosa: galletas,
panes, manzanas, frutas de lata (duraznos en almíbar).
-
No tome alcohol, café, ni
mate. Si necesita reponer líquidos, hágalo de a poco,
por etapas. Cualquier gaseosas va bien.
-
No lo mire ni le hable al que
está mareado. Parece poco solidario, pero es práctico,
ya que lo mejor que puede hacer por él es no marearse Ud.
también.
-
Si piensa que va a poder
dormir, inténtelo. Si no logra dormirse, no se quede
acostado, ni con los ojos cerrados, ni bajo cubierta. Si logra dormirse,
eso puede traerle un gran alivio.
3) Si siente que se empieza a
marear:
-
Chequee mentalmente la lista
anterior y vea qué puede corregir.
-
Dedíquese a alguna tarea a
bordo que requiera concentración mental: timonear (que
tiene la ventaja de tener que estar mirando el horizonte),
estar atento a las boyas de barco hundido o llevar la
escota del spinnaker. Si es el patrón y un
tripulante comienza a marearse: además de ofrecerle un
tratamiento, asígnele tareas. Concentrarse en algo útil
es siempre mejor que hacerlo en lo mal que uno se siente.
4) Si se producen vómitos:
-
Antes: Si tiene elementos de
ortodoncia: quíteselos.
-
Durante: ¡Asegúrese de no
caer por la borda!, lo que ha pasado alguna vez. Si es
necesario, otros deben ayudarlo a sostenerse.
-
Después: Debe mantenerse
abrigado, si es imprescindible: en la cucheta, recibiendo
líquidos de a poco, en cuanto pueda, acompañados de
palabras tranquilizadoras y de aliento.
B) Medicamentos anticinetósicos
¡ATENCIÓN!: Más
allá de lo que digan los prospectos de cada uno, todos
los medicamentos preventivos deben empezar a tomarse con
mucha anticipación a la zarpada; si es desde 24 hs.
antes: mejor.
|
-
Usualmente, luego de tomarlos
un par de días de, se hacen innecesarios.
-
Recuerde mantener los
medicamentos en un lugar seco, sin luz directa ni calor y
fuera del alcance de los niños.
¡IMPORTANTE!:
A pesar de que son de venta bajo receta, se
pueden conseguir sin ella, pero es necesario consultar con su médico si hay
trastornos emocionales o del estado del ánimo,
enfermedades del hígado o del riñón, problemas prostáticos
o urinarios, glaucoma, asma, problemas cardíacos,
embarazo o lactancia, o si recibe algún fármaco con el
que pueda ser incompatible (especialmente depresores del
SNC). Si hay incoordinación o sedación debe evitarse
conducir vehículos, operar maquinarias, realizar
acciones riesgosas o tomar alcohol durante su uso. En
caso de sobredosis se debe buscar asistencia médica
inmediata. No deben tomarse para evitar la náusea o el vómito
de otro orígen (digestivo, traumático, febril, etc.).
|
Para muchos, es la droga de elección. Personalmente lo
pondría junto a la Meclizina como las dos drogas de elección.
Reacciones
colaterales: la más común es la sequedad de boca y
garganta, (que de paso es útil para saber que está haciendo efecto),
pero también, con el uso prolongado
(especialmente en gerontes), puede llegar a producir visión
borrosa de cerca, incoordinación, sedación, desorientación,
nerviosismo, insomnio, inapetencia, dificultad para orinar o
aceleración del pulso. Si produce problemas respiratorios, pérdida
de memoria, reacciones cutáneas en la zona de aplicación, o
reacciones alérgicas (enrojecimiento e inflamación de la cara,
dificultad para respirar), se debe retirar el parche. Salvo en
forma de gotas, suele estar contraindicada en niños.
Formas farmacéuticas:
- "Transderm-Scop"
(en EEUU), "Transderm-V", (en Canadá), (ambos de lab.
Novartis). Es un parche, de venta bajo receta, (aunque de venta
libre en Canadá), que se aplica en la zona de piel libre de pelo
detrás de la oreja, eludiendo así dos de los efectos del mareo
que son la disminución de la absorción en el tubo digestivo y
la incapacidad de retención de un comprimido por los vómitos,
los que dificultan el tratamiento por vía oral. El parche libera
la droga durante 3 días, cuando hay que cambiarlo por otro,
poniendo el nuevo detrás de la otra oreja. Hay que lavarse bien
las manos con agua y jabón después de manipular el parche y
mantenerlo lo más seco posible. Vienen en cajas con 2 parches, y
su costo ronda los U$S 8,50 (unos $3 por día de navegación).
- También en EEUU se
consigue un gel de escopolamina (University Compounding Pharmacy)
que se vende bajo receta, como jeringa, pero no para inyección,
sino para aplicar sobre las muñecas, de acción similar al
parche, que dura de 8 a 12 hs.. Se puede fabricar un parche
casero, aplicando una capa de gel sobre un apósito cuadrado tipo
"Band-Aid Spot".
- "Aeromar" (lab.
Celsius, R. O.
del Uruguay). Se consigue en Uruguay sin receta y no es caro. Se toma un
comprimido cada 4 hs. Como experiencia personal, esta versión de
la escopolamina fue la que me resultó más eficaz.
- Hace muchos años que se utiliza
el "Dramamine" (Dimenhidrinato 50 mg, del lab.
Temis Lostalo, Argentina, de venta bajo receta no archivada). Se
toma 1 comprimido de 50 mg (o 2) cada 4 o 6 hs.), dependiendo de
la respuesta, no pasando nunca de 400 mg/día. No hay que
confundirlo con el "Dramamine II", que tiene Meclizina.
Reacciones colaterales: Las
principales son somnolencia, sedación (a veces importante y
molesta), incoordinación (también en este caso debe evitarse
conducir vehículos, operar maquinarias, realizar acciones
riesgosas o tomar alcohol), visión de cerca borrosa y reacciones
alérgicas. Otras veces da nerviosismo, insomnio, sequedad de
boca y vías respiratorias, inapetencia, vómitos o diarrea, que
desaparecen con interrumpir la medicación. No debe combinarse
con antidepresivos, sedantes, ansiolíticos, analgésicos o
relajantes musculares sin consultar previamente. Si no es más
popular es por estas incómodas reacciones, que no son muy
bienvenidas a bordo.
En EEUU también se consigue
"Vita Motion-S" (aerosol de absorción bucal con
Dimenhidrinato, extractos de hierbas naturales y Vit. B6).
- Más eficaz y más
nueva que el dimenhidrinato, pero que no se consigue en nuestro
medio, la MECLIZINA, ("Bonine" Pfizer Inc.,
en EEUU, "Bonamina" en México, "Bonamine"
en Canadá), "Travel-Ease" (PDK Labs. Inc., EEUU),
"Antivert 25", "Meclicot", "Medivert",
"Dramamine II", todos con Meclizina 25 mg),
tiene las mismas contraindicaciones y reacciones colaterales que
aquel, pero tiene las ventajas de que produce muy poca o ninguna
somnolencia y que la duración del efecto es mayor, (de 12 a 24
hs.). Sus precios en Norteamérica son muy accesibles (de U$S 1,50
a 5 la caja de 8 o 15 comprimidos, o sea menos de $1 por día de
navegación) y son de venta libre. Se toma 1 comprimido cada 12
hs. Se consiguen también en tabletas masticables. Junto a la
escopolamina, son las dos medicaciones que me han resultado más
efectivas en lo personal. No percibí somnolencia ninguna y evité
la sequedad de boca que produce la escopolamina, que en actividad
a bordo puede llegar a ser molesta.
C) Otros recursos
Por falta de experiencia, por
experiencias limitadas o con pobres resultados con las siguientes
terapéuticas, sólo se mencionan a título informativo, (ni de
recomendación, ni de descarte).
Hay quienes utilizan preparados a
base de Nux Vomica, Tabacum, Petroleum y Cocculus. No tienen
reacciones colaterales.
Algunos lo recomiendan como
caramelos, té (una cucharadita de polvo de raíz desecada molida
en una taza de agua hirviendo) o cápsulas con 1-2 gramos de
polvo. También en EEUU se pueden conseguir las cápsulas "Sailors
Secret", (de R.B. Inc.), "Motion Mate"
(de Natures Way) y una bebida llamada "Smooth
Sailing". Ninguna de estas cosas tiene efectos
colaterales, por eso se usa con niños.
Son elásticas y se usan en el
antebrazo. Algunos sostienen que si están bien colocadas, una
esfera plástica presiona sobre el punto nei-guan de
acupuntura y las hacen muy efectivas. Se consiguen en Uruguay y
en Inglaterra ("The Sea Band"), en EEUU ("ReliefBands")
y en varios aeropuertos. También hay una versión electrónica
("ReliefBand Device"), la cual, en el mismo punto, un
pequeño dispositivo parecido a un reloj, pero usado del lado
interno de la muñeca, emite regularmente un imperceptible
impulso eléctrico. Mi impresión personal es que,
particularmente en este caso, la eficacia depende mucho de la
sugestión.
Además de todo lo mencionado,
también hay quienes recomiendan la Aromaterapia, el antiepiléptico Fenitoína ("Epamin"), el antiparkinsoniano Cinarizina
("Stugeron"), el consumo de miel o de bebidas amargas
tipo "Fernet Branca".
-
Inyectables para casos persistentes:
En casos de mareos
severos, con gran descompensación (días sin poder retener líquidos,
deshidratación, incapacidad de estar en pie), suelen aplicarse
inyectables (intramusculares): "Ampliactil" (1 ampolla)
+ "Atropina" (1 ampolla). Se repite si es necesario,
hasta 4 veces/día. Esta vía de acción interrumpe rápidamente
el estado nauseoso y permite que el paciente, ya sedado, pueda
descansar y ser rehidratado, recuperándose progresivamente. A
veces incluso debe recurrirse a la rehidratación parenteral (intravenosa).
Conclusiones:
-
Desgraciadamente no hay una
solución universalmente efectiva, pero hay medios como
para, en la mayoría de los casos, aliviar los síntomas
o hacerlos desaparecer.
-
Recuerde que los medicamentos
preventivos no garantizan nada si no se cumplen con las
medidas preventivas generales mencionadas. Éstas solas,
para algunos, son lo suficientemente eficaces como para
que ni hagan falta las medicaciones.
-
Tampoco ninguna medicación
es eficaz si no se la empieza a tomar con la debida
anticipación a la partida (mínima: 12 hs., ideal: 24 hs.).
-
No se sorprenda si lo que le
funciona muy bien a uno no le funciona a otro.
-
Tampoco si funcionan pero
dando reacciones colaterales que incapacitan para
sentirse bien, útil y disfrutando de estar a bordo.
-
Nunca subestime el "efecto
placebo": si probó algo y funcionó: no se
cuestione mucho y úselo.
-
Si no, vaya probando diversas
alternativas: si no funcionan por separado, casi nunca
fallan cuando están combinadas; por ejemplo: Escopolamina (parche o
comprimidos cada 4 hs.) + comprimidos de Meclizina (cada 12 hs.). Con
paciencia irá encontrando la combinación de hábitos y
medicaciones adecuada a su medida que le permita
asegurarse de tener una navegación placentera.
(Patrón de Yate, Médico,
Especialista en Psicología Médica y en Psiquiatría,
Psicoterapeuta)
|