Navegación Satelital
500 Millas
con un Navegador en el Bolsillo
(Experiencia con un eTrex Legend con Cartas Digitales de
origen nacional)
por Héctor de Ezcurra
Habiendo
vuelto hace pocos días de mi primera experiencia en una edición de "Las
500 Millas del Río de la Plata", quiero reflejar en unas líneas mi
entusiasmo con ese pequeño gran aparatito, que en combinación con buenas
cartas digitales, da prestaciones tan completas.
Todavía no salgo de de mi asombro por el
jugo que pudimos sacarle a esa maquinita que aún siendo tan chiquita, aporta
casi tanta información útil a un timonel, como un tripulante sentado en la
mesa de navegación.
El tema es que en una regata como esta,
pocas veces el timonel puede darse el lujo de tener a su compañero, (que está
agotado de la guardia que acaba de terminar y necesita cambiarse de ropa, comer
o dormir), sentado frente a la carta marcando posiciones, revisando velocidades,
tiempos y rumbos, advirtiendo de obstáculos, boyas, bajos u otros peligros para
la navegación.
Fué por eso que valoré enormemente poder
tener en la palma de mi mano casi toda la información que figuraba en la carta
de papel, (además de la que ya mencioné), junto al timón, con luz o sin luz,
al momento y con una precisión sorprendente.
Es que el eTrex no es un GPS cualquiera.
Pertenece a esta nueva generación de GPSs que tienen una función de mapa movil
y que ofrecen la posibilidad de cargarles cualquier juego de cartas digitales
(del formato correspondiente) y poder ir viendo el avance del barco entre los
elementos de la carta, en la pequeña pantallita de cuarzo, casi como su
"hermana mayor", la notebook conectada a un GPS, lo haría con una
carta digital abierta en el "OziExplorer" o en el "Navigation
Suite".
Es cierto que contando con el lugar adecuado
en el barco (a prueba de golpes y salpicaduras), con la notebook y el cable de
conexión al GPS, y quien esté bajo cubierta leyéndola y aprovechando sus
posibilidades, la carta en un "OziExplorer" ofrece más detalle, más
tamaño y colores, lo que facilita su lectura y un programa como el "OziExplorer"
ofrece otras posibilidades. Pero, por otro lado, no puede
tenerse en el bolsillo, mientras se timonea, con o sin salpicaduras, ni puede
aprovecharse, si no hay quien la trabaje bajo cubierta.
El
eTrex Legend de Garmin (y similares)
Es un pequeño gran GPS. Para quien está
acostumbrado al Garmin 12, 48 y similares, la falta de familiaridad con el
formato totalmente distinto del display de pantalla y menúes, puede producir un
rechazo inicial. Para quien lo afronta como su primer contacto con un GPS, sus
interfase gráfica y sus menúes intuitivos, similares a los del entorno "Windows"
de las PC, y su botón que imita el mouse de las notebooks ("Click-stick")
y permite mover un
cursor, hace fácil el recorrer sus páginas. Además, su escasísimo peso y
tamaño, lo hacen cómodo para tener en el bolsillo (donde sigue captando
satélites, casi con total normalidad), y donde podemos tenerlo mientras hacemos
toda la actividad normal a bordo (timonear, trabajar escotas, cambiar una vela),
siempre disponible para cuando necesitamos "mirar la carta" o revisar un rumbo
o una hora de llegada.
Volviendo a usar un Garmin 12 después del
eTrex, nos permite darnos cuenta hasta que punto la nueva concepción del
diseño de su interfase acelera el ingreso y la obtención de información.
Escribir el nombre de un Waypoint es más fácil, una búsqueda por nombre de
algo también. Para los que gustan de la computación, quien se acostumbró al
estilo gráfico tipo "Windows" del eTrex, el software de un "Garmin
12" es como el de un viejo programa de "D.O.S.".
Oí decir "No tiene la página de la
calle: no sirve para navegar". En realidad es una cuestión de hábito,
porque la página de Navegación que ofrece, combina la imagen de un compás,
con una delgada flecha que marca un rumbo, al tiempo que puntos perpendiculares
a ella y su sección central, nos señalan el cross track error. No es la
tosca flechita del Garmin 12. Yo he probado un modelo de Magellan, y varios
otros de Garmin (12, 12XL, 180, 150 y 48), y no veo qué me aportan que no pueda
hacerlo el eTrex Legend, al tiempo que éste último ofrece el mapa, su
punto fuerte.
Ventajas que le encuentro:
- Costo: un eTrex Legend cuesta menos de U$S 290, y todas las
cartas digitales juntas de Castagnino, unos U$S 140. Total: U$S
430. Una Notebook usada, unos U$S 700, un cable de conexión con GPS U$S
50, el GPS más barato, alrededor de U$S 165, un OziExplorer U$S 75 y las cartas
digitales una cifra variable (¿U$S 30?). Total: desde U$S 1.000
(con notebook usada) hasta U$S 3.500 (si la notebook es nueva). Algo muy caro si se considera el
riesgo de que se golpee o se moje.
- La forma exterior anatómica, el "click-stick",
y
los botones laterales, permiten que realmente se pueda usar con una mano con toda
facilidad.
- Un sólo par de pilas doble A le permiten funcionar a full
unas 16 horas.
- Resiste el agua.
- Tiene una enorme capacidad de memoria. El mío ya tiene
cargadas una docena de cartas digitales, 350 Waypoints (de los 500 que podría tener),
unas pocas rutas y con todo esto, sólo utiliza un 10% de su memoria total. El
track completo de "Las 500 Millas", (que con los bordes que hubo que
hacer fueron mucho más que 500), sólo utilizó un 3% de su capacidad de
guardar tracks.
- Para mi alegría, al comprarlo descubrí que ya venía con
cable de conexión a PC.
Las Cartas Digitales de Castagnino
Después de haber fracasado intentando digitalizar cartas
para adaptarlas a la Palm, para conectarla con un Garmin 12XL y así tener un
sistema de moving map relativamente portátil, siempre me quedé con las ganas de tener algún día una carta digital
en cubierta, no necesariamente en la mesa de navegación, ni a costa de un costoso
sistema notebook+OziExplorer+cartas digitales.
La llegada al país de los primeros GPS con
mapa, me planteaba el interrogante de si la cartografía disponible iba a ser
tan poco precisa como la que había visto en un GPS de pantalla grande de un
barco del club. Pude ver en el CD de "Garmin MapSource" la pobreza de
la información disponible para nuestra región. (No pude hacer lo mismo con el
"Blue Chart" de Garmin, por falta de acceso al mismo.)
Por eso me alegró enormemente enterarme que
había gente haciendo cartas locales, vectorizadas, para GPS. Prometí escribir
un comentario sólo si las cartas realmente me satisfacían, cosa que sucedió,
ampliamente, superando mis expectativas. Por eso y por el entusiasmo que me
genera disponer ahora de un sistema en el que por haberlo probado intensivamente
más de 600 millas ahora confío, es que escribo este comentario, ya que sería
una pena que por desconocimiento o por una prejuiciosa desconfianza en los productos
nacionales alguien se pierda de aprovechar esta tecnología disponible hoy, acá
a la vuelta. A su vez, al aumentar la cantidad de usuarios de este sistema, eso
va a empujar a su perfeccionamiento y crecimiento (las cartas de Castagnino
sólo abarcan Río de la Plata
Interior y Exterior y un sector del Río Uruguay, y si uno pasa de Punta
Piedras, se "cae" del mapa). Sería fantástico que los
usuarios favorecieran que se extienda a Mar del Plata primero y al resto de
nuestras costas, ríos, rutas y regiones terrestres después.
Precisión
La precisión de la combinación de las
cartas de Castagnino con el eTrex (que dispone del nuevo sistema WAAS que limita
el error de localización a unos 3 metros), es llamativa. Doy algunos de los múltiples ejemplos
que disfruté de obtener en estas semanas:
1) El día que lo retiré, lo primero que
hice cuando llegué a mi lugar de trabajo fue salir al balcón y encenderlo.
Pese a estar rodeado de edificios altos, en pocos segundos tenía señal de
varios satélites. En la página de Mapa, (donde estaba habilitado el Mapa de la
Capital Federal), no sólo figuraba en la manzana correspondiente, entre las
calles correctas, sino que, haciendo "zoom in", me ubicaba en
la esquina precisa dentro de la misma manzana.
2) Esa misma noche hice lo mismo en mi casa,
y no sólo volvió a ubicarme en la manzana correcta, sino que también,
nuevamente, en el lugar preciso de la manzana donde se ubica mi casa.
3) En el plotter de un Garmin 180, cargado
con la carta original de Garmin, de un barco de mi club, este figura como
"fondeado" en tierra. Lo mismo pasa cuando uno marca
cuidadosamente las posiciones en las cartas H-155 o en la H-118, o si toma
waypoints en sitios claves, como por ejemplo en las bocas de ingreso a los
clubes. Por el contrario, podremos comprobar, como en estas cartas nacionales, a
las cuales se les corrigieron minuciosamente todas las costas del Delta y de la
Zona Norte, la salida del Club de Veleros Barlovento o del Club Náutico San
Isidro, queda y se ve, donde debe estar. (Y sus barcos fondeados en el agua,
como corresponde.) Asimismo, haciendo "zoom-in", las costas de nuestros
clubes tendrán la forma que sabemos que tienen, cosa rara vez reflejada en detalle
en las cartas habituales.
4) Durante la navegación, en un momento que
estábamos a pocos minutos de llegar, mirando el GPS en la cabina noto que nos
acercamos al par Km 14 del Canal Mitre y así le aviso al timonel, para que
esté atento. Al rato veo que nos seguimos acercando y le vuelvo a advertir,
pero sin escuchar su respuesta. Cuando ya en el la carta del GPS parece que
estuviéramos casi tocando la boya roja, salgo apurado a cubierta, pensando que
el timonel se habría distraído, sólo para ver pasar a pocos centímetros de
la botavara la roja figura de la boya, a la que el timonel se había acercado
sólo por diversión.
5) Navegando alrededor de la Isla Gorriti,
cerca de su costa o en la costa de la Provincia de Buenos Aires, a la altura de
Atalaya o Punta Piedras, donde la información de la profundidad se hace
crítica, las profundidades esperadas en la carta coincidían bastante con las
que marcaba la ecosonda (dependiendo de las mareas, lógicamente).
6) Muchos de los waypoints que instalé, que
marcaban boyas de canal o de barcos hundidos, se vieron superpuestos con
precisión con las mismas boyas de canal o de barcos hundidos que ya venían
dibujadas en la carta. Esto les da a ambos (elemento del mapa y waypoint) una
forma de doble verificación que aumenta su seguridad y mi confianza en el
sistema. En algún caso que no se da, quedará sujeto a la verificación, si
tengo el waypoint mal tomado, mal ingresado o si es el elemento del mapa el que
está mal ubicado.
A continuación, van unas muestras de
pantallas del eTrex, un poco precariamente escaneadas, y a una escala de 0,3
millas náuticas, para ilustrar cómo se pueden ver las cartas. Normalmente uno
usa una escala más cercana, para apreciar más los detalles, pero si los pongo
de ejemplo no se podría ubicar la zona. El cartel de "Modo Demo" o de
"GPS desactivado" normalmente no estan ahí, robándose una porción
de pantalla. Los datos de velocidad y dirección también pueden eliminarse o
reemplazarse por cualquier otra función del GPS (Distancia, XTX, ETE, ETA,
etc.). La pantalla se ve con mucho más detalle que lo que se puede apreciar en
estas imágenes.
Además, puede verse:
Izquierda: Nótese por ej.como mi
waypoint "Km23 CC" coincide con la boya ya dibujada en el mapa. El
waypoint "CNSI CANAL", coincide exactamente (en otra escala se
apreciaría más), con el medio del canal de acceso al CNSI.
Centro: Nótese como el cursor está
tocando la Av. Leandro N. Alem, y el cartel de arriba así lo informa. También
los waypoints de las balizas Km 0,9 y Km 1,3 coinciden exactamente con las
trazadas en la carta.
Derecha: Nótense que por un lado, el
cursor está tocando el Canal del Sudeste de Punta del Este y por otro, del lado
izquierdo de la pantalla nuestro track bordeando Gorriti, el que pudimos hacer
gracias a las profundidades correctamente señaladas en la carta (en otra
escala, obviamente).
Otra de las ventajas de las cartas
vectorizadas es que uno le puede pedir al GPS que le encuentre en el mapa un
punto de interés, (por ej. "Av. Leandro N. Alem") o que le averigüe a qué profundidad corresponde una
isobata, mientras que a una carta raster (imagen tiff en el OziExplorer), uno no
le puede pedir eso.
Contras:
Como críticas, lo único que puedo decir es
que el sistema de GPS MAP con la carta incorporada tiene una sola contra y es el
pequeño tamaño de la pantalla en aquellos GPS de mano (no así los de pantalla
grande y en color, que no son portátiles). Uno se queda con ganas de ver más
del campo alrededor del barco. Tiene gran definición, por lo que siendo
chiquita, puede verse gran detalle, (pero sólo si uno tiene buena vista). También puede reemplazarse esto en parte haciendo
"zoom-out", pero en algún momento los elementos empiezan a
apelotonarse y no sirve ese punto de vista. Así que lamentablemente no puede
verse mucho más adelante de lo que la pequeña pantalla permite, a diferencia
de la carta en el "OziExplorer" en una Notebook y mucho más una carta
de papel. No es lo mismo marcar su posición en la la H-113 de papel, donde uno
puede ver una enorme perspectiva, tomar una regla y planear el rumbo directo
entre San Clemente y Punta del Este, que el área circunscripta que dan las
variantes electrónicas.
Conclusión: Esto de la integración entre GPS y las
cartas digitales es asombroso y apasionante y por momentos parece magia pura,
pero no está de más recordar que las cartas náuticas de papel siguen siendo
irreemplazables, más allá que con sistemas confiables, uno cada vez
más las tenga sólo de referencia o para verificaciones o consultas ocasionales
y se maneje cada vez más con estos pequeños ayudantes junto al timón.
Héctor de Ezcurra
25/Julio/03
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